mayo 07, 2003

Sucesivas incursiones nocturnas al Hipermercado Jumbo, - ese que siempre nos da más - permitieron que acumulara un muy suculento número de "Jumbo-puntos", aquel programa para "fidelizar" al cliente - quizás debería decir al creyente -.
En una de esas tantas incursiones, al abandonar la caja, y por supuesto, después de haber practicado sagradamente la caridad electrónica, esa notable creación humana, que nos ha permitido ayudar al desposeído en forma tranquila, cómoda, segura y, lo más importante, sin las molestias que implicaban las formas antiguas; "donaría ud. los cinco pesos a la hermandad de...", "por supuesto !", respondemos de inmediato, - casi interrumpiendo a la cajera - que ocurrencias esas, de preguntar algo así; claro que donaríamos !! y no solo cinco, también diez, veinte o treinta pesos, todo el redondeo si es necesario. Enter en la tecla correspondiente, y ya está !.
Tendremos problemas si en cielo no están registrando este tipo de transacciones.

Decía, que fué en una de esas incursiones, cuando me percaté de la extraordinaria acumulación de Jumbo-Puntos. Se trataba nada más ni menos que ciento cincuenta mil puntos !. Imposible no soñar de inmediato con los cientos y cientos de fabulosos productos a los que tendría acceso, refrigeradores, lavadoras, un home theatre tal vez. Presa de la excitación, busco con desesperación algún empleado que me indique en donde conseguir el Jumbo-catálogo, lo hojeo con avidez y leo: 150 mil jumbo-puntos le permiten acceder a un precioso jarro de vidrio con tapa plástica, una almohadilla cervical en fino tornasol y a un práctico bio-lector de grasa corporal. Es todo. No hay posibilidad alguna de electrodomésticos, o electrónica mayor.

Golpe duro. De un plumazo el sueño se derrumbó. Una caminata por los amplios pasillos atiborrados de ordenados productos,
devuelve el ánimo a mi cuerpo, no hay cosa mejor para el espíritu que comprobar que hay tantas y tantas cosas a las cuales podemos acceder, y más encima nos regalan puntos por ello.

Salgo tranquilo, afuera la noche está fresca, decido caminar. Como se usará este bío-lector de grasa... ?





1 Comments:

At 12:31 a.m., Blogger Silvana Huentenao said...

Teniendote presente Jorge por las circunstancias, llegue a este articulo tuyo, que manera de reir al leerlo....¿como se usara este bio-lector de grasa??? jajjajajjajajajajjajajajjajja increible no? un gran abrazo...

 

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